Ir con cuidado en el regreso del camino
que termina en el abismo de tus besos.
Hablo un idioma diferente,
mi corazón sé que a tu lengua no la entiende.
Enciéndeme la luna en mi mesita
nos la fumaremos con tristeza, alguna noche me visita
y también, me trae canutos.
Me lía la cabeza para que acabemos juntos, mal asunto.
Entonces noto las arrugas de mi cama,
te hago una perdida y dices: ¿quién coño me llama?
Es este loco... al que nunca quise del todo,
no sé si por miedo, no sé si por morbo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario